Montoro se convierte cada dos años en el escaparate del sector olivicultor a nivel internacional, un reconocimiento que se ha ido ganado con el esfuerzo y resultados obtenidos durante las dieciocho ediciones anteriores. Este año pretende poner de manifiesto la importancia económica del sector olivarero, buscar soluciones a la difícil y compleja problemática de producción y comercialización de sus productos, y dar a conocer las últimas innovaciones en maquinaria, avances tecnológicos y científicos. Ana María Romero, presidenta de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) y del Consorcio Feria del Olivo de Montoro adelanta las novedades de esta XIX edición.

– ¿Qué supone para el Consorcio organizar un evento de esta envergadura?

Es un orgullo y una gran responsabilidad porque la Feria se ha convertido en un reconocido escaparate del dinamismo y la capacidad productiva y comercial de las empresas del sector. Asimismo es una oportunidad para promover la visita a este evento de profesionales más allá de nuestras fronteras, para que acudan cada año a esta significativa cita comercial, de promoción y debate.

Sigue siendo cita ineludible para que los fabricantes de maquinaria del cultivo y de las almazaras presenten sus novedades, por supuesto, pero también es cita para los actores del mercado, compradores, productores y bróker, que encuentran en sus jornadas técnicas un foro de reflexión, también es cita para los amantes del AOVE que este año podrán incluso catar los mejores aceites de la campaña. También es una cita importante para el público en general que como consumidor puede conocer mejor el sector y sus diferentes matices.

– ¿Qué entidades han mostrado su apoyo a la Feria del Olivo?

La Feria del Olivo cuenta con un notorio respaldo a lo largo de toda su trayectoria por parte de la Junta de Andalucía a través de la Consejería de Agricultura y Pesca; también cuenta con el apoyo de la Diputación de Córdoba, de la Asociación Española de Municipios del Olivo, de la entidad financiera Caja Rural de Jaén, de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero, del Grupo de Desarrollo Sierra Morena, de la D.O. Montoro-Adamuz y de todos aquellos que de diferentes formas movilizan iniciativas económicas de interés social, promocionan los contactos e intercambios comerciales y acercan la oferta y la demanda dentro del sector agrícola de mayor importancia, el olivarero.

– ¿Qué expectativas tiene tras las lluvias acaecidas recientemente? ¿Cree que este va a reforzar la participación de empresas del sector en la Feria?

Nos adentramos en los preparativos de la Feria con positividad y por tanto, tenemos muy buenas expectativas de cara a su celebración. Ha sido un mes de marzo muy generoso en cuanto a la lluvia concurrida en las últimas semanas y es algo que se agradece tras el prolongado periodo de escasez que ha venido arrasando durante la campaña de recogida de aceituna de este año. Esto hace que la situación sea buena de cara al próximo año. Es normal que ante este panorama los empresarios del sector quieran participar más activamente en la feria con el objetivo de conocer la nueva maquinaria y de establecer nuevas vías de comercialización, incluido el aceite de oliva virgen extra.

– Marzo de 2018… Llueve generosamente en España y esto se convierte en un arma de doble filo para el terreno. Sin explicación aparente en el sector productor, el precio del aceite se derrumba más de 50 céntimos/kg en menos de diez días. Se comienza a traspasar a la baja la barrera de 3 kg por un aceite de oliva virgen extra en origen. En 2012 se repitió una situación similar a la actual. ¿Qué está pasando? ¿Qué estrategias podrían plantearse para no caer en la desvalorización del producto?

En primer lugar se trata de una cuestión de confianza del propio sector en su producto. Si el consumidor mundial nos ha demostrado que está dispuesto a pagar un precio digno por el aceite de oliva, que no sea el propio sector el que venda por debajo de costes, tenemos que creérnoslo y tenemos que hacer valer el oro líquido.

Dicho esto, es ley de mercado que cuando las producciones son mayores el equilibrio entre la oferta y la demanda tiende a bajar el precio de cualquier bien, y ante esto todo el sector, dentro del marco legal, debería articular mecanismos de autorregulación entre campañas. El olivo es vecero por definición y por tanto deberíamos establecer mecanismos para que compensemos las campañas cortas con los excedentes de las campañas más productivas. En ese sentido vamos a dedicar las jornadas técnicas de la Feria del Olivo a reflexionar en la racionalización de los costes y en la autorregulación de la cosecha está la rentabilidad futura y estable del sector oleícola español y sobre eso debatiremos.

– Actividades durante la  XIX edición

Esta edición se caracteriza por la presencia de firmas y empresarios extranjeros: estamos trabajando con un enfoque internacional persiguiendo una significativa proyección más allá de nuestras fronteras y además, fidelizando expositores de ediciones anteriores. No obstante, la presencia de los expositores siempre ha sido de diversa procedencia, sin ir más lejos en la última edición los expositores pertenecían a siete comunidades autónomas y seis países. Seguiremos potenciando la participación de empresas que aportan innovación y calidad en sus productos.

Asimismo, se llevarán a cabo a cabo actividades de especial interés como catas dirigidas, degustaciones y concursos… Sobre la programación de actividades paralelas tenemos iniciativas destinadas a la difusión de la innovación y la calidad del AOVE, junto con la investigación y la difusión del conocimiento, en general, relacionado con el cultivo del olivo, la tecnología de la producción de los aceites de oliva y la gastronomía mediterránea, y sus contenidos abarcan la práctica totalidad del mundo del olivar y el aceite de oliva virgen.

Además, los mejores AOVEs del mundo avalados por el Concurso Internacional EVOOLEUM serán de nuevo los protagonistas del II Salón del Virgen Extra, una de las principales novedades de la pasada edición de la feria, un espacio al que se acercaron alrededor de 3.600 personas en 2016. Este Salón aportará una faceta innovadora a la feria, al tener presencia aceites de la máxima calidad, por lo que se prevé que se consolide en esta edición.

Por otra parte, la temática de esta edición es muy interesante y tremenda actualidad: «En busca de una renta digna para el olivar: Reconversión y Autoregulación». Se debatirá sobre si la reconversión es innovación o necesidad y también sobre la visión de la autorregulación desde el punto de vista del sector productor, transformador, comercializador y administrativo.

– Este año la Feria tiene un enfoque más internacional de la mano de Extenda, ¿cómo se verá reflejado?

Extenda – Agencia Andaluza de Promoción Exterior, organizará una misión inversa de importadores de industria auxiliar de la agricultura en el marco de la Feria del Olivo de Montoro. Esta misión comercial está dirigida principalmente a empresas del sector de la industria auxiliar del olivar. El objetivo es dar a conocer a una selección de operadores (importadores, distribuidores, mayoristas, prescriptores) la oferta andaluza de este sector e identificar las oportunidades de negocio. El encuentro internacional consistirá en reuniones bilaterales entre los operadores invitados y las empresas andaluzas.

Extenda identificará e invitará a operadores internacionales (importadores, distribuidores, mayoristas, centrales de compra, fabricantes interesados en complementar sus líneas, agentes, representantes) de Argelia, Chile, Marruecos, Perú, Sudáfrica, Turquía y Túnez, mercados que presentan oportunidades de negocio para las empresas andaluzas. Para ello, contará con la colaboración de las Oficinas de Promoción de Negocios de Marruecos y Chile, de las Antenas de Perú, Turquía, Argelia y Sudáfrica de la Red Exterior de Extenda, además de la Oficina Comercial de España en Túnez.

– ¿Qué mensaje enviaría a los agricultores, productores y ciudadanos en general?

Que no se pierdan un evento de estas características, enclavado en un municipio patrimonial y olivarero como Montoro, punto de encuentro y sede de todo el sector oleícola. El objetivo en Córdoba es claro: apostar de forma excelente, dinámica y profesional por identificarnos como provincia Patrimonio de la Calidad. Y el producto más emblemático, columna vertebral del sector agroalimentario andaluz y cordobés, es el aceite de oliva. Es prioritario fomentar la colaboración entre las denominaciones de origen cordobesas y no la competencia, defendiendo cada una sus singularidades; avanzar en producción, calidad y comercialización; promover la internacionalización a través de proyectos conjuntos de colaboración, así como fortalecer la innovación en la obtención de nuevos productos, modos de producir, comercializar y de marketing.

Por tanto, valoremos el fruto del olivo desde donde lo producimos, hagamos que tenga un precio digno y suficiente para que su cultivo tenga continuidad, y todo ello pasa por una estrategia necesaria: produzcamos calidad, apostemos por el virgen extra, que es la máxima categoría, la que de verdad atesora los valores saludables y gastronómicos, convenzamos de que es un zumo de fruta y los zumos ricos y saludables siempre se han extraído exprimiendo frutos sanos, molturemos adecuadamente, que se imponga la cultura de la molturación, la del siglo XXI, la que trata la aceituna como lo que es… Un fruto fresco.